Manuel Membreño: «Timbucos y calandracas, peleándose la batea cultural del país»
Presentamos a continuación una de las entrevistas que realiza el periodista Maynor Xavier Cruz a escritores nicaragüenses contemporáneos.
Esta pieza forma parte de una serie mayor que, esperamos, el autor reunirá luego en un solo volumen.
Esta pieza forma parte de una serie mayor que, esperamos, el autor reunirá luego en un solo volumen.
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Por Maynor
Xavier Cruz*
¿Cómo te ves en el panorama de la literatura nacional
actual?
No sé, esa es
una pregunta que no me he hecho, más bien me surge otra pregunta: ¿podemos
hablar de literatura nacional actual?
Claro, ¿hacia dónde ves que apunta nuestra literatura,
escrita por jóvenes?
No he leído lo suficiente a mis
contemporáneos, pero por lo que he leído (y conocido, que es también
importante) diría que hay una mezcla entre novedad y tradición.
Novedad, a
manera de temas y técnicas, sobre todo por parte de los narradores; y tradición
en el sentido de que se maneja el mismo discurso sistemático, el mismo modelo
hegemónico, escribo para ser famoso, «que
me inviten a festivales, escribo, soy bonito, mírenme», y todas esas
estupideces.
Me estás hablando de narrativa, ¿en poesía qué cambios
ves?
En el discurso,
ninguno; todo mundo busca aquí cómo ser invitado a Granada, solamente, pero sí
creo que hay gente alejada de la farándula que está produciendo una poesía
preocupada, más comprometida, más consciente de las capacidades del lenguaje; para bien
nuestro, esa poesía se está escribiendo, y no es la que se lee en parques ni
atrios, menos mal.
¿Pensás que la farándula esté enterrando a estos
nuevos escritores?
No, ellos se
entierran porque quieren.
Dame tu opinión sobre los festivales y simposios que
se hacen en nuestro país.
Son divertidos;
conocés gente, bebés guaro, y, si tenés algún librito publicado, podés utilizar
estas actividades como oportunidad de promoción; son actividades divertidas,
como te decía. Por ejemplo: en Granada, yo he ido a buscar libros, y a veces
encontrás cosas interesantes; también te podés colar a los talleres, como no
hay orden en eso, conocés gente, mujeres, me refiero a mujeres, claro, y eso lo
combinás con las respectivas borracheras por la noche, en La Calzada,
terminando en El Kayak; ahora, en León es lo mismo, lo digo porque me decís lo
de los simposios: festivales en Granada, simposios en León; son divertidos,
parecen sacados de West Side Story: timbucos y calandracas peleándose la batea
cultural del país.
¿No pensás que eso se deba a que estos dos
departamentos piensen que todas las actividades literarias se encuentren
enraizadas en Managua y por eso las hacen?
Puede ser,
claro, acá no existe tal descentralización de la cultura, digámosle así, pero a
veces adoptan unas posturas infantiles, de niño malcriado; los poetas de León
dicen: «esos hijueputas de Granada no nos invitan, y son malos puetas, bu, bu,
bu, lloro y lloro» y los de Granada son también malísimos y llegan un día a
leer a León como diciéndoles «aquí venimos a dejarles migajas»; ahora, no estoy
tan de acuerdo con eso que decís, de las actividades culturales enraizadas en
Managua. Mirá el festival de Granada: es ridícula la cantidad de gente de
Managua que, como yo, llega a abrir la boca al festival; Granada se convirtió
en otro eje, de igual forma, León tiene a sus viejas fufurufas bailándole a Tata
Darío; esto es un eje del mal: León-Managua-Granada. Los matagalpinos sí nos
pueden reclamar, o los estelianos; si los granadinos o los leoneses se quejan,
es del gusto.
¿Qué pensás de los escritores mayores de cuarenta años
que no son «Vacas Sagradas», aquellos que vos hayás leído?
¿A qué te referís? ¿Como personas o como autores?
Como autores, por supuesto.
¿Autores mayores
de cuarenta años que no sean vacas sagradas? Mmmm, bueno, ese término es
divertido, «vaca sagrada», no sé qué tan vigente esté, pero dejémoslo así, «vaca sagrada»; pues ahorita se me vienen a la mente algunos nombres, no estoy seguro si Leonel Delgado
Aburto sea mayor de cuarenta y creo
que solo ha publicado dos libros, pero su libro de cuentos es muy
propositivo, y es prácticamente desconocido; los textos en prosa de Donaldo
Altamirano me interesan, también los de Erick Blandón; la narrativa de Erick
Aguirre, un poco de ella, su visión sobre la ciudad, bueno, pero te estoy
mencionando nada más nombres de autores nicas, no sé si a esos te referías.
Para terminar, ¿cuál creés que sea el rumbo de la
literatura nicaragüense?
La completa y
total aniquilación. Eso espero.
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*Maynor Xavier Cruz: Nacido en 1988
en Chagüitillo, Matagalpa. Licenciado en Comunicación Social. Miembro del grupo
literario Conciliábulo. Escribe cuentos
y poesía.
Manuel Membreño nació en Managua en 1988. Egresado de Ingeniería Industrial por la Universidad Centroamericana (UCA), se reveló como escritor este año, al ser seleccionados sus libros Flojera (relatos) y Poemas sin esquina (poesía) por el Centro Nicaragüense de Escritores y la salvadoreña Editorial EquiZZero, respectivamente, para su publicación. Obtiene asimismo el Premio Joaquín Pasos de narrativa 2012 de la UCA, con la pieza «Un cuento cotidiano».
Fascinanteee! me encantan sus respuestas, se le nota seguridad y una naturalidad que hace agua la boca. Me parece que tiene toda la razón, León y Granada no intentan más que ser un simulacro de lo que podría ser bueno en cuestiones poeticas, pero al final dan verguenza. Bravooo! al entrevistado y periodista :)
ResponderBorrarEn esta estrevistas hablas de los simposios en León, ¿a cuáles te referís?
ResponderBorrarQuerido Anónimo número 2: Creo que sí se refiere a los de León, estoy 98 % seguro.
ResponderBorrarAlgo fatalista, pero en fin, realista.
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